miércoles, 6 de abril de 2011

FOTOGRAFÍA

¡Plasmar tu realidad!

Los documentos y la pintura de Leonardo Da Vinci, especulaciones de patente por parte de los chinos, y esas escenas invertidas y borrosas pero reconocibles que se detectaron con la cámara oscura, son parte de la historia del primer objeto que permitió capturar un instante de nuestra efímera realidad.

De 1816 a 1827 se hicieron los primeros intentos para utilizar la naturaleza de la luz y fijar una imagen. La vista al patio de la casa de Joseph-Nicephore, es la primera fotografía de la que se tiene registro, y de la cual partimos para conocer el proceso de ese desarrollo no sólo tecnológico, sino también artístico del “capturar” parte de nuestro tiempo y espacio.

En la actualidad, obtener una imagen, fijarla y hacer de ese un momento perdurable de manera digital, va a depe

nder de la suma y el uso que se le dé a la luz. En términos fotográficos, se refiere a la exposición, es decir, la cantidad luminosa que llega al chip o sensor que registra parte de tu entorno en forma de pixeles.

Éstos, son la unidad mínima de información de una imagen y se componen por los tres colores primarios de la luz: Azul, Rojo y Verde. Al conjunto total de éstos, que una cámara fotográfica pueda capturar, será conocido como resolución. “Mientras más pixeles, mayor resolución”, por ende claridad, detalle y naturalidad.

Tomas de día, noche, con luz solar o artificial, de elementos fijos o móviles se logran no sólo por el gusto de hacer fotografía, sino también, cuando se conoce e identifica el material y la forma de trabajo. Una “buena” exposición se logra controlando el tamaño de abertura del diafragma y la velocidad de obturación….pero estos ¿qué son?

El diafragma, es un sistema de láminas que abren y cierran frente al lente de

la cámara, para determinar el monto de luz que se permitirá pasar. Dependiendo de la apertura que escojamos, tendremos más o menos profundidad de campo en una foto. Por otro lado, la obturación es el tiempo que permanece expuesto el sensor de una cámara para capturar la imagen.

Con la obturación, es decir, el manejo de minutos, segundos, milésimas y/o fracciones de segundo, aunados a la creatividad del fotógrafo, culminan en imágenes tan impresionantes como observar el movimiento de rotación de la tierra a través del desplazamiento de las estrellas durante la noche. ¡Claro! Sin olvidar un soporte que permita la firmeza de la cámara.

Ahora no es necesario esperar cierta luz o tal hora para hacer la toma perfecta. El desarrollo tecnológico de las cámaras digitales, hasta las ha sensibilizado. ¡Sí! Ahora la cantidad de luz también está sensibilizada dentr

o del equipo, gracias al ISO. Entre mayor sea el número de ISO, significa que la cámara necesita menos luz natural para tomar una foto.

Esta herramienta se complementa con el adecuado uso del balance de blancos, el control manual o automático de la cámara para ajustar el brillo de los colores y que la parte más brillante sea blanca. ¡Lo tienes, se puede!, Sólo es cuestión de experimentar, conocer, comprender, practicar y apasionarte con el arte de la fotografiar, para explicar tu propia realidad.

sábado, 2 de abril de 2011

Naturaleza del color


Naturaleza del color

Existen dos naturalezas cromáticas: el color de la luz y el color de la materia. La forma en que vemos el color depende de la longitud de onda emitida por una fuente de luz, que a su vez son reflejadas por el objeto y sus pigmentos se mezclan de forma distinta para crear colores.


El sistema visual humano es sensible a los colores primarios de luz: azul, rojo y verde; ya que combinados generan luz blanca, la mezcla de color

se denomina "aditiva".


En el caso de pigmentos, un color primario se define como el que absorbe un color primario de luz mientras transmite o refleja los otros. Al fenómeno de absorción de todas o parte de las irradiaciones luminosas se le denomina mezcla sustractiva.




El sistema substractivo es el que se produce

al aplicar los colores sobre el blanco del papel o

el lienzo, ya que estos soportes reflejan la luz en vez de generarla. Los colores de pigmentos primarios son: cián, magenta y amarillo, (colores secundarios de la luz).



El círculo cromático

Representa la sucesión progresiva y ordenada de todos los colores del espectro. En él se incluyen los primarios, secundarios y terciarios. El aspecto cromático de un objeto o una superficie depende en gran medida de la iluminación.


A menudo, la luz diurna se considera el estándar, pero ésta cambia en el transcurso del día por la posición del sol, la cantidad de nubes, etc. La luz amarillenta, se denomina "cálida" y es de alta frecuencia; la luz blanca azulada de le denomina “fría” y es de baja frecuencia.



Tono o matiz

Es el estímulo que nos permite distinguir un color de otro. También se define como la variación cualitativa del color, en relación con la longitud de onda de su radiación. El matiz también hace referencia al recorrido que hace un tono hacia uno u otro lado del círculo cromático.


Saturación o Intensidad

Es la sensación más o menos intensa de un color, es decir, su nivel de pureza. Los colores puros del espectro están completamente saturados, se dice que es un "color muy vivo". Su intensidad está determinada por su carácter de brillante u opaco.

¿Y tú como vez?


El estado de adaptación previo del ojo es otro factor que influye en como percibimos los colores. En condiciones de buena iluminación como ocurre de día, la visión es nítida, detallada, se distinguen muy bien los colores y se le llama visión fotópica.


Para niveles inferiores de luz, poco a poco desaparece la sensación de color y la visión es más sensible a los tonos azules, a ésta se le llama visión escotópica.


La visión mesiópica es cuando la capacidad para distinguir los colores disminuye a medida que baja la cantidad de luz pasando de una gran sensibilidad hacia el amarillo y después hacia el azul.


La adaptación es la facultad del ojo para ajustarse automáticamente a cambios en los niveles de iluminación. Se debe a la capacidad del iris para regular la abertura de la pupila.


Para pasar de ambientes oscuros a luminosos el proceso es muy rápido pero en caso contrario es mucho más lento. En un lugar oscuro, al cabo de un minuto se tiene una adaptación aceptable. A medida que pasa el tiempo, vemos mejor en la oscuridad y a la media hora ya vemos bastante bien. La adaptación completa se produce pasada una hora.


En fin, la selección del tipo de iluminación y los colores del espacio a trabajar, son parte fundamental para tomar una fotografía o para hacer un trabajo audiovisual, puesto que la interacción de la luz y los objetos de color influirá en el resultado final de lo que quieras mostrar.