sábado, 2 de abril de 2011

Naturaleza del color


Naturaleza del color

Existen dos naturalezas cromáticas: el color de la luz y el color de la materia. La forma en que vemos el color depende de la longitud de onda emitida por una fuente de luz, que a su vez son reflejadas por el objeto y sus pigmentos se mezclan de forma distinta para crear colores.


El sistema visual humano es sensible a los colores primarios de luz: azul, rojo y verde; ya que combinados generan luz blanca, la mezcla de color

se denomina "aditiva".


En el caso de pigmentos, un color primario se define como el que absorbe un color primario de luz mientras transmite o refleja los otros. Al fenómeno de absorción de todas o parte de las irradiaciones luminosas se le denomina mezcla sustractiva.




El sistema substractivo es el que se produce

al aplicar los colores sobre el blanco del papel o

el lienzo, ya que estos soportes reflejan la luz en vez de generarla. Los colores de pigmentos primarios son: cián, magenta y amarillo, (colores secundarios de la luz).



El círculo cromático

Representa la sucesión progresiva y ordenada de todos los colores del espectro. En él se incluyen los primarios, secundarios y terciarios. El aspecto cromático de un objeto o una superficie depende en gran medida de la iluminación.


A menudo, la luz diurna se considera el estándar, pero ésta cambia en el transcurso del día por la posición del sol, la cantidad de nubes, etc. La luz amarillenta, se denomina "cálida" y es de alta frecuencia; la luz blanca azulada de le denomina “fría” y es de baja frecuencia.



Tono o matiz

Es el estímulo que nos permite distinguir un color de otro. También se define como la variación cualitativa del color, en relación con la longitud de onda de su radiación. El matiz también hace referencia al recorrido que hace un tono hacia uno u otro lado del círculo cromático.


Saturación o Intensidad

Es la sensación más o menos intensa de un color, es decir, su nivel de pureza. Los colores puros del espectro están completamente saturados, se dice que es un "color muy vivo". Su intensidad está determinada por su carácter de brillante u opaco.

¿Y tú como vez?


El estado de adaptación previo del ojo es otro factor que influye en como percibimos los colores. En condiciones de buena iluminación como ocurre de día, la visión es nítida, detallada, se distinguen muy bien los colores y se le llama visión fotópica.


Para niveles inferiores de luz, poco a poco desaparece la sensación de color y la visión es más sensible a los tonos azules, a ésta se le llama visión escotópica.


La visión mesiópica es cuando la capacidad para distinguir los colores disminuye a medida que baja la cantidad de luz pasando de una gran sensibilidad hacia el amarillo y después hacia el azul.


La adaptación es la facultad del ojo para ajustarse automáticamente a cambios en los niveles de iluminación. Se debe a la capacidad del iris para regular la abertura de la pupila.


Para pasar de ambientes oscuros a luminosos el proceso es muy rápido pero en caso contrario es mucho más lento. En un lugar oscuro, al cabo de un minuto se tiene una adaptación aceptable. A medida que pasa el tiempo, vemos mejor en la oscuridad y a la media hora ya vemos bastante bien. La adaptación completa se produce pasada una hora.


En fin, la selección del tipo de iluminación y los colores del espacio a trabajar, son parte fundamental para tomar una fotografía o para hacer un trabajo audiovisual, puesto que la interacción de la luz y los objetos de color influirá en el resultado final de lo que quieras mostrar.

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